POLICIALES
2 de abril de 2026
Una maniobra desde la cárcel de Magdalena derivó en restricciones provinciales

Las autoridades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires dispusieron nuevas restricciones en el uso de teléfonos celulares en todas las unidades carcelarias, a partir de un caso de estafas que tuvo su origen en la Unidad Carcelaria 35 de Magdalena y que terminó impactando en todo el sistema.
La medida fue notificada en las últimas horas a los distintos establecimientos y marca un endurecimiento en los controles sobre los dispositivos de comunicación utilizados por los internos.
El caso que detonó la decisión
La investigación que motivó la medida tuvo como epicentro la cárcel de Magdalena, desde donde operaba una banda dedicada a estafas telefónicas mediante la modalidad de suplantación de identidad.
Las víctimas fueron los jueces Juan Eduardo Stepaniuc y Luis Cayuela, integrantes de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro, quienes fueron contactados por delincuentes que se hicieron pasar por empleados de empresas de correo y telefonía.
A través de engaños, los estafadores lograron que una de las víctimas entregara un código de verificación, lo que permitió tomar el control de su cuenta de WhatsApp y solicitar dinero a sus contactos.
El rol de los internos
La causa permitió identificar como principal acusado a Gabriel Nicolás Giménez, un interno de 26 años alojado en la unidad de Magdalena, quien cumple una condena única de 10 años por robo agravado.
Según la investigación, era titular de la línea telefónica utilizada en las maniobras y su voz quedó registrada en varias de las llamadas. Además, se determinó la participación de al menos otros dos internos.
Los imputados realizaban hasta 30 llamados diarios en horario laboral, entre las 9 y las 17:30, con el objetivo de captar nuevas víctimas bajo distintas excusas.
El episodio expuso nuevamente el uso de celulares dentro de las cárceles —permitidos desde la pandemia— y su utilización para cometer delitos. A partir de este caso puntual en Magdalena, las autoridades resolvieron avanzar con una política restrictiva que ahora alcanza a todas las unidades penitenciarias bonaerenses.
Nuevas disposiciones
Entre las medidas implementadas se destacan:
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Uso limitado a espacios autorizados, como celdas, patios y pabellones.
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Restricción horaria entre las 19:00 y las 7:00.
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Secuestro definitivo de celulares utilizados de manera indebida, especialmente en redes sociales.
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Incautación de todos los dispositivos en una celda ante órdenes judiciales, estén o no registrados.
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Prohibición de uso durante actividades educativas, laborales y deportivas.
La Unidad Carcelaria 35 de Magdalena ya había sido escenario de otro hecho de alto impacto: desde allí se planificó una extorsión contra el soldado Rodrigo Andrés Gómez, lo que volvió a poner en foco el uso de dispositivos móviles dentro del sistema penitenciario.

