REGIONALES
23 de abril de 2026
Contaminación en cordón frutihortícola platense: detectan antibióticos y agroquímicos

Un estudio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) detectó contaminación en arroyos de La Plata con antibióticos veterinarios y plaguicidas, en una investigación que pone el foco en el impacto ambiental dentro del cordón frutihortícola de la región.
El trabajo fue desarrollado por especialistas del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIM), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), quienes analizaron los cursos de agua Carnaval, El Gato y El Pescado. Allí confirmaron la presencia de residuos de fármacos utilizados en aves, incorporando por primera vez este tipo de contaminantes en estudios locales.
Según detallaron los investigadores, estos compuestos provienen principalmente del uso de “cama de pollo”, un fertilizante orgánico ampliamente utilizado en la producción hortícola. Si bien aporta beneficios agronómicos, puede contener residuos farmacéuticos que no son completamente metabolizados por los animales, lo que facilita su ingreso al ambiente.
Entre las sustancias detectadas se encuentran poliéteres ionóforos, empleados para tratar enfermedades parasitarias en aves. Aunque no generan efectos inmediatos, los especialistas advirtieron que su presencia podría contribuir al desarrollo de resistencia microbiana, un fenómeno de creciente preocupación.
El estudio también confirmó que estos contaminantes pueden trasladarse desde el suelo hacia los cursos de agua mediante lluvias o sistemas de riego. Además, identificó un dato clave: la presencia de estos residuos en plantas acuáticas como Lemna gibba, Pistia stratiotes y Eichhornia crassipes, lo que sugiere que los niveles de contaminación del agua podrían ser superiores a los detectados en mediciones puntuales.
En paralelo, el equipo registró la presencia de agroquímicos en el agua, entre ellos clorpirifos —prohibido en Argentina desde 2021— y glifosato, uno de los herbicidas más utilizados en el país y objeto de debate por su impacto ambiental.
Los científicos señalaron que el análisis de plantas acuáticas permite evaluar la acumulación de contaminantes a lo largo del tiempo, brindando una visión más completa que los estudios tradicionales. En ese sentido, remarcaron que se trata del primer reporte de fármacos veterinarios en arroyos de la región.
A partir de los resultados, la investigación también plantea alternativas para mitigar el impacto. Entre ellas, la implementación de “humedales construidos”, sistemas que replican procesos naturales para filtrar el agua y reducir la presencia de contaminantes en zonas productivas.
Los autores del estudio, Tomás Mac Loughlin, investigador del CONICET, y Marcos Navarro, ex becario del organismo en el CIM, destacaron la importancia de la cama de pollo dentro de un esquema de economía circular, aunque advirtieron sobre la necesidad de avanzar en regulaciones.
Entre las propuestas, sugieren establecer un mínimo de tres meses de compostaje obligatorio antes de su comercialización y recomiendan a los productores almacenar este material bajo cobertura previo a su uso.
“Ninguna medida debe ser de castigo”, indicaron, y remarcaron que el objetivo es mejorar la producción y reducir la contaminación ambiental en el sector hortícola.
